Test rápido con explicación
20 preguntas al azar. Al responder, te decimos si es correcta y el porqué.
Preparando tus preguntas…
Veinte preguntas sorteadas entre las 2945 del banco público de la DGT, mezclando todos los bloques del examen. Se corrigen una a una: en cuanto respondes sabes si has acertado y, sobre todo, por qué.
Es el modo para estudiar del día a día. Cuando quieras medirte de verdad, pasa al simulacro, que ya va con las reglas del examen: 30 preguntas y tres fallos como máximo.
Qué entra en este test
- Preguntas de todos los bloques, en el mismo formato del examen: enunciado y tres opciones.
- La explicación de cada respuesta, escrita por nosotros a partir de la norma.
- Sin penalización por fallar: aquí el fallo es justo lo que te enseña.
- Sin límite de intentos ni de tiempo.
Los fallos que más se repiten
Memorizar la respuesta en vez de la regla. Si te aprendes «la B» de una pregunta concreta, en el examen te la cambian de orden o la redactan al revés. Lee la explicación aunque aciertes.
Practicar siempre de todo. Mezclar bloques está bien para mantener el nivel, pero si fallas en uno concreto rinde más machacar ese tema hasta tenerlo.
Cómo estudiarlo
Haz rondas cortas y frecuentes: es mejor un test de veinte preguntas cada día que dos horas seguidas el domingo. Cuando una explicación te deje dudas, abre el tema correspondiente y léelo entero; volver al test después es lo que fija la norma.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia del simulacro?
El simulacro imita el examen: 30 preguntas, media hora y nota al final. Este test es para estudiar: son 20 preguntas y cada una se corrige en cuanto la contestas, con su explicación.
¿Hace falta registrarse para practicar?
No. No hay cuentas ni correo: entras, respondes y repites tantas veces como quieras. Lo que haces se queda en tu navegador.
¿Salen siempre las mismas preguntas?
No. Cada intento sortea 20 preguntas nuevas del banco público de la DGT, así que puedes encadenar rondas sin repetir.