Paso para peatones
Hay un paso para peatones. El peatón tiene prioridad, haya o no semáforo. Es cuadrada y azul: informa, no obliga.
Dicen qué tipo de vía es, qué servicio hay cerca o qué régimen especial se aplica en ese tramo. Muchas marcan el principio de un tramo y tienen su pareja de fin.
Cuadradas o rectangulares, casi siempre azules. Informan, no obligan.
Hay un paso para peatones. El peatón tiene prioridad, haya o no semáforo. Es cuadrada y azul: informa, no obliga.
Calle residencial: los peatones pueden usar toda la zona y tienen prioridad. Se circula a paso de persona y solo se estaciona en los sitios marcados.
Comienza una autopista. Desde aquí no pueden entrar peatones, ciclos, ciclomotores ni vehículos que no alcancen los 60 km/h.
Fin de autopista. Vuelven las normas de la vía ordinaria.
Vía reservada para automóviles. Es la señal que identifica a la autovía en su acceso.
Fin de vía reservada para automóviles.
Túnel. Obliga a llevar la luz de cruce encendida a cualquier hora del día, aunque esté bien iluminado.
Fin de túnel.
Velocidad máxima aconsejable. Es un consejo, no un límite: se dibuja sobre fondo azul, no en un círculo rojo.
Calzada de sentido único. Todos los carriles van en tu mismo sentido.
Estacionamiento permitido. Suele llevar paneles con horarios o con quién puede usarlo.
Lugar reservado para taxis. Los demás no pueden estacionar ahí.
Parada de autobuses. No se puede parar ni estacionar en ella.
Parada de tranvías.
Transitabilidad del puerto de montaña: dice si está abierto, cerrado o si hacen falta cadenas.
Fin de calle residencial.
Zona a 30: en todo ese ámbito el límite es de 30 km/h, no solo en la calle donde está la señal.
Fin de zona a 30.
Senda ciclable: vía para ciclos segregada del tráfico, por parques y zonas abiertas.
Apartadero en túnel: un ensanche para detenerse en caso de avería sin cortar la circulación.
Comienza una autovía. Conduciendo no la distinguirás de una autopista: mismos límites y mismas prohibiciones.
Preseñalización de calzada sin salida. Avisa antes de meterte de que ese ramal no lleva a ninguna parte.
Cuadradas o rectangulares y casi siempre azules. Su trabajo no es mandarte nada, sino darte información útil: qué clase de vía pisas, qué servicio tienes cerca o qué régimen especial se aplica en ese tramo. Son las que más ves conduciendo y las que menos se estudian, justo porque no prohíben ni obligan y parecen inofensivas. La forma es la pista que hay que retener: el azul de esta familia va en un panel con esquinas, y el azul que va en círculo pertenece a las de obligación.
Se agrupan en tres bloques que conviene tener separados en la cabeza. El tipo de vía: autopista, autovía, vía reservada para automóviles, túnel, calzada de sentido único. Las zonas con normas propias: calle residencial, zona a 30, senda ciclable. Y los lugares y servicios: estacionamiento, parada de autobuses, lugar reservado para taxis, apartadero en túnel, calzada sin salida. Muchas de ellas van en pareja, con su señal de comienzo y su señal de fin, y esa simetría es una ayuda a la hora de repasarlas.
Que informen no quiere decir que dé igual verlas. Detrás de varias hay un cambio completo de reglas, y el examen lo sabe. Entrar en autopista deja fuera a los peatones, los ciclos, los ciclomotores y los vehículos que no alcanzan los 60 kilómetros por hora. La señal de túnel arrastra la obligación de llevar la luz de cruce encendida a cualquier hora, aunque el túnel esté bien iluminado. La zona a 30 fija el límite en todo el ámbito señalizado, no solo en la calle donde está el cartel. Y en una calle residencial se circula a paso de persona, los peatones pueden usar toda la zona y solo se estaciona en los sitios marcados.
La confusión clásica es la velocidad. La aconsejable va sobre fondo azul y cuadrado, y es una recomendación; el límite obligatorio es un círculo de borde rojo. Saltarse la primera no es infracción, pero si provocas un accidente por ignorarla responderás por velocidad inadecuada. La otra confusión es de familia: el paso para peatones azul informa de que ahí hay un paso, mientras que el triángulo de peatones avisa de que por esa zona suele cruzar gente. Uno señala el sitio; el otro advierte del riesgo.
En el examen: Aparecen de dos formas. Una, pidiéndote clasificar la señal, y la respuesta es señal de indicación general, aunque el dibujo suene a obligación, como pasa con la de túnel. Dos, enfrentando la velocidad aconsejable con la máxima: gana la forma, cuadrado azul frente a círculo rojo. También cae el régimen de la autopista y el de la calle residencial.
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