¿Qué pasa si me niego a soplar?
Negarse a las pruebas de alcohol o drogas es un delito, castigado con más dureza que dar positivo, y además supone la pérdida de seis puntos.
Negarse cambia de categoría jurídica lo que estaba ocurriendo. Dar positivo, salvo tasas muy altas, es una infracción administrativa que se resuelve con una multa y una pérdida de puntos. Negarse a someterse a las pruebas de alcohol o de drogas, en cambio, es un delito contra la seguridad vial, y se castiga con más dureza que el propio positivo. No es una manera de ganar tiempo ni de evitar una prueba incómoda: es empeorar la situación de forma inmediata y voluntaria.
Lo que más sorprende es que la negativa se persigue por sí misma. Aunque después un análisis demostrara que ibas completamente sobrio, el delito ya se ha cometido, porque lo que la norma protege es que los agentes puedan comprobar el estado de los conductores. A eso se suma la pérdida de seis puntos, la misma que corresponde a una tasa alta o a llevar el móvil en la mano. Y la obligación de someterse a la prueba no es solo del conductor de un coche: alcanza también a quien conduce una bicicleta.
La prueba tiene un procedimiento que conviene conocer, porque despeja los miedos que llevan a negarse. Se hace con un etilómetro: soplas y el aparato da el resultado en el momento. Si la primera medición da positivo, se repite pasados unos minutos, de modo que un resultado aislado no decide nada. Y en cualquier caso puedes solicitar un análisis de sangre para contrastar el resultado del aire espirado. Existe el cauce para discutir la medición; lo que no existe es el cauce de no hacerla.
Las cifras con las que se compara todo esto son las de siempre. La tasa general es de 0,25 miligramos por litro en aire espirado, equivalente a 0,5 gramos por litro en sangre, y baja a 0,15 y 0,3 para conductores noveles durante sus dos primeros años y para profesionales. Entre 0,26 y 0,50 son 500 euros y cuatro puntos; por encima de 0,50, mil euros y seis puntos; y a partir de 0,60 en aire o 1,2 en sangre deja de ser una multa para convertirse en delito. Con las drogas no hay umbral: basta su presencia en el organismo para que sean mil euros y seis puntos.
Lo que hay que quedarse
- Negarse es delito, no infracción, y se castiga con más dureza que dar positivo.
- Además supone la pérdida de seis puntos.
- Se persigue aunque después se demostrara que ibas sobrio.
- Puedes pedir un análisis de sangre para contrastar el resultado del etilómetro.
- El ciclista también está obligado a someterse a la prueba.
En el examen: Suelen plantearlo como elección entre multa muy alta, retirada del permiso o delito: la respuesta es delito. La segunda parte de la pregunta, o la pregunta siguiente, pide los puntos, que son seis. Y cae la comparación con el positivo, para comprobar que sabes que negarse sale peor que soplar y dar positivo.
Esto se explica entero, con sus tablas y sus excepciones, en Seguridad vial y factor humano.
Cómo cae en el examen
Estas son 4 preguntas reales del banco oficial de la DGT sobre esta misma duda. La respuesta correcta va marcada.
Si un conductor se niega a realizar las pruebas de detención de alcohólica, los agentes de tráfico, ¿pueden inmovilizar su vehículo?
- Sí, y además está cometiendo un delito.
- Solo si presenta síntomas evidentes de haber consumido alcohol.
- No.
Sí, y además la negativa es delito. Negarse no evita las consecuencias: se castiga con más dureza que dar positivo, y el vehículo puede quedar inmovilizado igualmente.
¿Pueden los agentes de tráfico retirar su vehículo de la circulación si usted se niega a someterse a una prueba de alcoholemia?
- Sí, y además comete usted una violación de las normas de circulación.
- No, porque los agentes de tráfico no pueden comprobar si usted supera el límite máximo del nivel de alcohol si se niega a someterse a una prueba de alcoholemia.
- No.
Sí. Negarse a la prueba no evita las consecuencias: el vehículo puede ser inmovilizado y, además, la negativa es en sí misma un delito, castigado con más dureza que dar positivo.
Un conductor, ¿puede ser condenado a penas de prisión por conducir bajo los efectos del alcohol?
- No, el consumo de alcohol no está regulado en el Código Penal.
- Si, conducir bajo los efectos del alcohol puede ser un delito contra la seguridad vial.
- Sólo si el conductor es el responsable de un accidente con víctimas mortales.
Sí. Conducir con una tasa superior a 0,60 mg/l en aire espirado es delito contra la seguridad vial, castigado con prisión, multa o trabajos comunitarios, además de la retirada del permiso. Negarse a la prueba también es delito.
Conducir un vehículo a motor o ciclomotor cuando se ha declarado la pérdida de vigencia del permiso o licencia de conducción por la pérdida total de los puntos asignados legalmente, ¿podrá ser castigado con pena de prisión?
- No, únicamente se impondrá una sanción administrativa.
- Sí, por un período de 3 a 6 meses.
- Sí, por un periodo de 12 a 24 meses, además de realizar trabajos en beneficio de la comunidad.
Sí, con prisión de 3 a 6 meses. Conducir tras la pérdida de vigencia del permiso por agotar los puntos es delito contra la seguridad vial, no una simple infracción administrativa.
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Veinte preguntas de este tema, corregidas al momento y con la explicación de cada fallo.
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